Todos los bits son creados iguales. O eso creíamos los ilusos.

José M. Alarcón
José M. Alarcón
Gallego de Vigo, amante de la ciencia, la tecnología, la sociología, la música y la lectura. Ingeniero industrial y empresario. Fundador de Krasis, especialistas en e-learning. Autor de varios libros y cientos de artículos.

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Todos los bits son creados iguales. O eso creíamos los ilusos.

Últimamente en los círculos más ligados al mundo de Internet no se habla de otra cosa que de la neutralidad de la red . El motivo son las intenciones de las operadoras de empezar a cobrar a los proveedores de servicios y a los usuarios por el uso de esos servicios a través de sus redes, a priorizar tráfico según la aplicación o -en el peor de los casos- según el proveedor que preste el servicio, y distinguir entre tráfico móvil y fijo para llevar priorización a las aplicaciones en el primer caso.

Lamentablemente este debate no está teniendo el eco que debiera en los medios generalistas e informativos, cuando estamos hablando de algo que de verdad impacta en el futuro económico, cultural y social de un país.

NetNeutrality_logo

Priorizar el tráfico móvil

Lo de Google pactando con Verizon para priorizar el tráfico móvil a sus servicios (buscador, GMail, mapas, y lo que se te ocurra) es algo que está afectando muchísimo la percepción que tienen los usuarios del gigante de Internet (no así tanto la de Verizon que es un pseudo-monopolio del estilo de Telefónica en España y ya los odia todo el mundo).

Yo he de confesar que, aunque soy un ávido usuario de todo lo de Google, les tengo pánico en el futuro (ya escribiré sobre esto).

Para mi lo más significativo de que Google -firme defensor hasta ahora de la neutralidad en Internet- haya pensado siquiera en entrar en este juego es que realmente están viendo amenazado su monopolio de facto por las nuevas formas de usar Internet. Como ya comentaba en un post anterior, Google en la Internet actual no tiene interés en cambiar nada (ya lo dominan) y por eso defienden su neutralidad. Ellos entraron con un modelo rompedor y se hicieron con el mercado dejando en el camino muchos cadáveres. Pero el futuro es diferente, su estrategia no sirve y no les ha funcionado, y predominará un acceso ubicuo desde dispositivos con movilidad (que no móviles) donde los modos de usar la información son diferentes y otros jugadores se están llevando el gato al agua. Ahí ven completamente amenazada su posición.

El arma de Google para asaltar ese medio móvil del futuro se llama Google Android. Si nos atenemos al crecimiento brutal que ha tenido en los últimos meses (y lo que le queda aún por crecer), puede parecer que están consiguiendo su objetivo. Pero lo cierto es que lo que han conseguido es hacerle el juego a las operadoras de telecomunicaciones, a los Telefónica/Movistar del mundo entero. ¿El motivo?: la apertura del teléfono ha permitido a estas empresas crear terminales propios basados en Android con todas las limitaciones y añadidos molestos que ellos quieran. Con el apoyo forzado en muchos casos de los fabricantes que, si quieren vender en un país, tienen que plegarse a las demandas de los pseudo-monopolios que son todas estas grandes operadoras.

¿Sabes esos iconitos odiosos de Vodafone, Orange y Movistar que se conectan a Internet sin que tú quieras, te incluyen programas que no usarás jamás y no puedes quitar o te limitan las actualizaciones que le puedes hacer al teléfono? Pues esos.

Es decir, la apertura de Android es lo que ha hecho que éste se pueda cerrar. ¡Toma paradoja!. Dios me libre de comprarme un móvil con Android de una operadora. Este fantástico artículo de TechRepublic lo cuenta muy bien y con detalle.

“Cobrar por usar nuestras redes”

Lo de César Alierta no tiene nombre. De verdad que me dio vergüenza ajena oír hablar a este hombre en febrero de este año. Iba a poner el vídeo sin comentarios, pero la verdad es que los que aparecen en esta versión especial de YouTube son tan divertidos que he preferido dejarlo así (de hecho lo difícil es encontrar alguna versión del vídeo que no se cachondee de lo que dice):

Es que demuestra una desfachatez y un desconocimiento vergonzosos para el presidente de una empresa de telecomunicaciones. Sólo por el hecho de que hayan trascendido estas imágenes debería dimitir.

Vamos a ver:

· "Lo que es evidente es que los buscadores de Internet utilizan nuestra red sin pagarnos nada, lo cual es una suerte para ellos y una desgracia para nosotros. Pero eso no puede seguir. Es evidente".

Bueno, resulta que los “buscadores” y otros proveedores gastan centenares de millones de dólares al año en ancho de banda para poder servir a sus usuarios. Incluso una empresa pequeña como la nuestra gasta miles de euros al año sólo en conectividad de los servidores en el Data Center y dar servicio a nuestros clientes. Y además los usuarios y empresas les pagamos religiosamente todos los meses por poder conectarnos a Internet (no sólo a esos buscadores). O sea, están **cobrando a través de los dos extremos **del canuto.

Y una vez que sales de la red de tu proveedor de acceso hay muchas otras redes involucradas en llegar al servidor del proveedor de contenidos. Por ejemplo, esta es mi traza (visual) para llegar desde mi ordenador hasta los servidores de Google en EEUU:

 MiTrazaAGoogle

Bien es cierto que, por suerte, yo me conecto desde casa con R Cable, no con Telefónica, y por eso no aparece ahí nada de ellos, pero para ilustrar lo que quiero decir es lo mismo: en este caso ¿tendré que pagarle a Cogent Communications por el uso de su red? Va a ser que no. Ya le pagan los proveedores. Telefónica también vende sus servicios de carrier e ingresan mucho dinero para que otros proveedores “usen sus redes”.

"Las redes las ponemos nosotros, el peering lo hacemos nosotros, los sistemas los hacemos nosotros, el customer care lo hacemos nosotros, el servicio postventa lo hacemos nosotros... Lo hacemos todo.”

Claro. Es que ese es tu negocio. Por lo que se ve los demás no hacemos nada. Los que nos dedicamos a Internet debemos de ser esos “chicos listos de todo el mundo que hacen una aplicación y se forran usando nuestras plataformas”. “Lo único que hacen son algoritmos”. Es verdad, no me acordaba, nos sentamos en casa a contar los billetes y todo lo demás lo hacen los operadores. Es insultante.

Esto es como si los de las autopistas, aparte de cobrar el peaje, le quisiesen cobrar a las empresas de transporte en función de la demanda que tenga la mercancía que transportan.

Lo del “customer care” tiene gracia además viniendo de empresas que son las que peor atienden y tratan a sus clientes.

Lo que si me ha roto completamente es lo del Cloud Computing (que no sabe ni por qué se llama así, vivir para ver) y añade al final:

“La inteligencia está en la red y las redes son nuestras”

Eso sí que es mezclar churras con merinas y no saber ni por donde pisas. Eso, o querer confundir a la gente usando una frase con un trasfondo técnico y tergiversándola con toda la mala intención. Es que me niego ni a rebatir semejante tontería.

También se mete con el iPhone y sus aplicaciones (por cierto la de las estrellas que menciona creo que esta) casualmente justo cuando le iban a quitar la exclusiva.  Antes, cuando el iPhone era suyo en exclusiva y contribuía a aumentar sus ya abultados resultados, nadie decía nada. Dudo que nadie un poco enterado a estas alturas se vaya a comprar las aplicaciones a la “App Store” de Movistar si la montan.

Como ya dije en el mencionado post sobre la movilidad y el cambio de paradigma, el problema real de estos gigantes es que no han sabido sacar partido a su posición para ofrecer algo diferente y ser ellos también unos gigantes en Internet. Han fabricado siempre verdaderos subproductos, han destrozado empresas de Internet al comprarlas o crearlas, y en definitiva han perdido su tren. Y esto es lo que les queda ahora.

En fin, un despropósito de principio a fin.

El fin de las tarifas planas

La tercera de las amenazas que se ciernen sobre Internet (y además es la que más visos tiene de llegar a hacer realidad pronto) es la priorización del tráfico según lo que pagues.

En palabras llanas: crear una Internet para ricos y otra para pobres. Y nuestro actual Ministro esto lo ve bien. Increíble.

Estoy de acuerdo en que los abusos de unos pocos (en cualquier ámbito, no sólo en este) perjudican a la mayoría y que de algún modo deberíamos tratar de impedirlos. Pero escudándose en éstos y en que según ellos existe una “quiebra del sistema” debido a la creciente demanda, lo que quieren hacer es ganar más dinero sin aumentar las inversiones y perjudicando a los de siempre.

Es un hecho que en España acceder a Internet es caro y encima la calidad y la velocidad son inferiores a los de la media del mundo desarrollado. No se ha invertido en infraestructuras lo suficiente, siendo nuestra red anticuada y propia del siglo pasado. Además, es increíble que se justifiquen en que hay una demanda muy creciente de servicios de Internet y consumo de ancho de banda. Pero vamos a ver: que tus clientes demanden cada vez más de tus productos o servicios ¿no es esa la situación ideal de cualquier empresa?.

Entonces, con millones de clientes demandando cada vez más de sus servicios, en lugar de invertir en mejorar sus bases para poder acoger en condiciones a los nuevos clientes, prefieren ganar más dinero restringiendo el propio servicio. Y eso en una época que, a pesar de la crisis, llevan años dando beneficios record.

Esto es pan para hoy y hambre para mañana, pero no para ellos sólo sino para el conjunto de la sociedad.

Como Juan Varela de Periodistas 21 lo ha explicado realmente bien, no voy a seguir ahondando en el tema y te refiero a el enlace anterior.

En resumen

Todas las grandes corporaciones con un pseudo-monopolio en algún mercado van a tratar de hacer lo que esté en sus manos para extender su influencia a aquellos mercados en los que no han sabido sacar partido de sus ventajas. Y ello con todo tipo de argumentos absurdos y la connivencia del poder establecido, qué duda cabe.

Sólo los usuarios podemos intentar hacer algo para evitarlo (protestar, cambiarnos, gritarlo a los cuatro vientos…). Aunque mucho me temo que lo tenemos todo en contra y que acabaremos con una Internet de ricos y otra para pobres.

Y con una Internet en la que las grandes empresas con dinero podrán perpetuar sus aplicaciones y contenidos quizá obsoletos pagando por ello, en detrimento de innovadoras empresas con pocos recursos que no podrán facilitar el que los usuarios lleguen a ellas.

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